Discriminación

Había tomado por costumbre ir a correr unos minutos por una bicisenda de la ciudad hasta que un dia un chico, mas chico que yo, que estaba por ahí, montado en un caballo me gritó: “te voy a coger hasta dejarte paralítica”.
Nunca mas volvi a ir, no porque lo vaya a hacer, sino de la impresion que me dió..

Por Soledad.