No es Halago

Hace poco salí a tomar un café con mi mamá y su mejor amiga. Yo tengo 23 años, pero me llevo muy bien con las mujeres de más edad y pasamos un rato muy lindo charlando en la confitería.

A la hora de regresar al estacionamiento, iba del brazo con mi mamá y al lado de ella iba su amiga. Por mi costado libre pasa un hombre al cual no le presté atención, hasta que mi mamá y su amiga comenzaron a decir “Ay nena, cómo te miró” “Prácticamente te desnudó con la mirada ese hombre”. En ese momento me giré (se había alejado un par de pasos pero seguía mirando hacia atrás) y le dediqué una mirada de asco mientras decía en voz alta “Degenerado de m$##&, qué me tiene que andar mirando”. Inmediatamente la reacción de ambas fue… de terror. Me dijeron que era una antipática, que tampoco tenía que ser tan negativa, que era un halago, etc, etc, etc.

No me callé y me dediqué a explicarles que no tenía por qué soportar la mirada o los comentarios libidinosos de ningún desconocido, sea lindo, feo, flaco, alto, joven, viejo, etc. Pero realmente quedé anonadada de lo mal que se tomaron mí reacción y no la acción del sujeto en cuestión. Me hizo pensar que pese a que seguramente a ellas tampoco les gusta (porque he visto a mi madre hacer los peores gestos cuando alguien le dice un “piropo”) están tan acostumbradas a que deben sentirse halagadas, casi agradecidas por ese tipo de comportamientos.

Me alegra mucho que existan estos espacios, por más que sólo sea un blog es agradable compartir las experiencias y de a poco difundir el mensaje.

Por Flavia

Una respuesta a "

  1. A las senoras mas grandes si les molesta. Me haces acordar de una anecdota.

    Una vez, cuando mi hermana era chica, llego a casa llorando porque un tipo la toco en la calle. LE levanto el uniforme y la manoseo. Fue casi al llegar a casa.

    Mi mama salio a buscarlo con un palo y lo persiguio a los gritos. El tipo se fue corriendo. Mi mama estaba salida de si misma.

    Yo en aquel entonces estaba en la adolescencia, en esa etapa en la que todo lo que hace tu mama te da verguenza. Pero ese dia, recuerdo que hubiera deseado salir junto a mi mama, con otro palo en la mano, para hacer mierda a ese desgraciado. Ese dia me quedo mas claro que nunca, gracias a esta experiencia, lo terrible de este tipo de agresiones callejeras.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *