Lacoste y Fiat cancelan su contrato publicitario con El Guardian por los comentarios discriminatorios de Juan Terranova

Un mes después de que el periodista Juan Terranova expresara en un artículo de blog que después sería publicado en el periódico El Guardián, la insinuación de “romperle el culo a pijazos” a la lider del sitio de Atrévete en Buenos Aires, las demandas del público de no tolerar este tipo de declaraciones llenas de misoginia y violencia sexual se han hecho escuchar.

Una campaña de Hollaback junto con Change.org, aunada con numerosos tweets y mensajes de Facebook ha logrado que las compañías Lacoste y Fiat reconsideren y cancelen planes de publicidad en El Guardian. Arnaud Leblin, Director de Comunicacion Coporativa de Lacoste escribió, “no queremos ser asociados con comentarios que no aprobamos”, asimismo por parte de Fiat se recibió una respuesta reiterando, “condenamos toda forma de violencia – sea contra mujeres, niños, minorías étnicas o religiosas, incluyendo cualquier actitud incitando a la violencia…” El apoyo de la comunidad global, independientemente de su apoyo a nuestro movimiento, han levantado la voz y han hecho saber que la violencia sexual no se debe de permitir en ningún contexto.
En Atrévete!/Hollaback! promovemos el derecho de expresión y como con cualquier movimiento habrán quienes estén de acuerdo y quienes no. Nosotros toleramos la crítica, el diálogo y el análisis, pero la violencia sexual jamás.
por Atrévete! México DF http://atrevetedf.org

espuestas a "

  1. ¡FELICIDADES CHICAS! Esta es una victoria importante, realmente importante y no hay que minimizarla. No quiero caer en las guarangadas que dijo ese desubicado, pero ahora el chiste va para él ;D

  2. q bien le pintaron la cara a juancito y el guardia, no veo el porque hay gente que no puede admirar la belleza de la mujer sin insultar. bien por lacoste y fiat, esperemos que el resto de los auspiciantes les suene.

    saludos y mucha suerte con la iniciativa!

  3. LA VERDAD QUE NO SE PUEDE CREER LA BARBARIDAD QUE ESCRIBIO ESTE PERSONAJE ES INCREIBLE LA BAJEZA DE SUS DICHOS SERA QUE EL DESEARIA QUE LE HAGAN ESO PORQUE SINO NO SE ENTIENDE Y MENOS QUE LO HAYAN PUBLICADO MUY BIEN POR LAS EMPRESAS QUE RETIRARON SUS PUBLICIDADES COMO MUJER ME REVUELVE EL ESTOMAGO VER QUE HAY HOMBRES O POR LO MENOS ESO DICEN QUE SON CON ESOS PENSAMIENTOS REALMENTE PARA ASUSTARSE ¿TENDRA MADRE,HERMANAS, O HIJAS ? QUE PENSARIA SI UN ENFERMO MENTAL LES DIJERA ALGO ASI

  4. La nota de Terranova era una frivolidad y, además, se permitía en ella hacer la peor de las interpretaciones posibles de un discurso. Con estos antecedentes, realmente no es de recibo que después pretenda ese señor que sus palabras sean interpretadas de la mejor manera posible.

    Cada grosería que escucha una mujer en la calle es en sí misma un acto de cobardía, una amenaza y una agresión:
    1 – Cobardía, porque la mujer es vulnerable frente al hombre y éste aprovecha esa situación para ser grosero (para decirle “te rompo el culo” a una señorita de 50 kilos no hace ser valiente; para decírselo a un señor que pesa 90, sí. Y los señores que pesan 90 kilos no suelen escuchar que les van a romper el culo cuando pasean por la calle).
    2 – Una amenaza, porque la grosería es un claro preludio de una agresión física, en el peor de los casos. Si a una señorita le dicen “te rompo el culo” y la señorita contesta “andá a cagar”, esa señorita sabe bien que pueden empezar a seguirla, le pueden meter mano, etc. Si contesta, sabe que se expone.
    3 – Y, finalmente, una agresión, porque las groserías son agresiones, tan sencillo como eso.

    Y que venga este señor a simplificarlo todo malignamente, a pretender describirlo como vociferaciones de histéricas que no tienen nada mejor que hacer, es deplorable, y una muestra de cinismo o, siendo generosos, de ceguera y/o irreflexión. Quien pretenda que se sea indulgente con sus palabras, debe serlo con las de los demás. Por eso de lo que se siembra y lo que se cosecha, ¿no?

  5. La nota de Terranova era una frivolidad y, además, se permitía en ella hacer la peor de las interpretaciones posibles de un discurso. Con estos antecedentes, realmente no es de recibo que después pretenda ese señor que sus palabras sean interpretadas de la mejor manera posible.

    Cada grosería que escucha una mujer en la calle es en sí misma un acto de cobardía, una amenaza y una agresión:
    1 – Cobardía, porque la mujer es vulnerable frente al hombre y éste aprovecha esa situación para ser grosero (para decirle “te rompo el culo” a una señorita de 50 kilos no hace falta ser valiente; para decírselo a un señor que pesa 90, sí. Y los señores que pesan 90 kilos no suelen escuchar que les van a romper el culo cuando pasean por la calle).
    2 – Una amenaza, porque la grosería es un claro preludio de una agresión física, en el peor de los casos. Si a una señorita le dicen “te rompo el culo” y la señorita contesta “andá a cagar”, esa señorita sabe bien que pueden empezar a seguirla, le pueden meter mano, etc. Si contesta, sabe que se expone.
    3 – Y, finalmente, una agresión, porque las groserías son agresiones, tan sencillo como eso.

    Y que venga este señor a simplificarlo todo malignamente, a pretender describirlo como vociferaciones de histéricas que no tienen nada mejor que hacer, es deplorable, y una muestra de cinismo o, siendo generosos, de ceguera y/o irreflexión. Y esto, sin tomar en cuenta que reflexiones como las de Terranova, en definitiva, tienen dos resultados, nefastos ambos: deslegitimizan la lucha por la igualdad de géneros a través de la ridiculización de sus activistas y sus causas, y legitiman relaciones desiguales entre géneros, invisibilizando una situación de dominación y agresión.

    En definitiva: quien pretenda que se sea indulgente con sus palabras, debe serlo con las de los demás. Por eso de lo que se siembra y lo que se cosecha, ¿no?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *