Asalto sexual en la cuadra del colegio

Esta es una historia un poco vieja, de los tiempos en los que yo iba al secundario, y siempre me cuesta un poco relatarla con la seriedad correspondiente al asunto porque hay un paraguas involucrado.

Todo comenzó una mañana de lluvia torrencial en la que yo no tenía ganas de ir a la escuela, pero tuve que ir igual para no quedarme libre. Así que me calcé los auriculares,subí al colectivo y cuando bajé, enfilé para el María Ana Mogas.

A una cuadra del colegio sentí que alguien me abrazó por atrás mientras trataba de tocarme la vagina. Cuando me dí vuelta vi a un hombre encapuchado que sonreía a medias y también vi que estaba tratando de besarme en la boca, por lo que corrí la cabeza con una rapidez inusitada.

En ese instante el tiempo comenzó a correr más despacio, yo sabía que tenía que hacer algo, que no podía dejar que algo así me pase. Lo miré a él, también a mi paraguas y se me ocurrió una idea no del todo brillante, pegarle con mi paraguas en la cabeza.

El paraguas se rompió y el encapuchado comenzó a correr mientras yo le gritaba todos y cada uno de los insultos que el ser humano profesa en los momentos de ira.

Llegué empapada a la escuela y le pedí a la portera que me deje hablar con la directora, cuando me preguntó lo que había pasado,le expliqué que alguien me quiso violar.

Me dieron ropa seca y llamaron a mi casa para que me pasen a buscar. Mientras me cambiaba, me puse a revisar mis cosas por miedo de haber perdido algo. Mis llaves se habían perdido, mis libros se habían mojado y todo eso solo sirvió para aumentar la angustia, que se hacía infinita.

Por Florencia