Articulo desde Animal Politico// Mexico DF: “Yo Si Me Atrevo”

15 abril, 2011 

Yo sí me atrevo

por @Ladelcabaret// Minerva Valenzuela

Ya ven que esta semana celebramos cuatro años de que en el DF el aborto empezó a ser legal antes de las doce semanas. A esto nos ha dado por llamarlo #derechoadecidir.

La cosa es que por un lado es un enorme motivo para estar felices, pero por el otro… ¿les cae que las mujeres podemos decidir sobre nuestro cuerpo a todas horas?

Y no hablo de que el aborto sigue penalizado en otros muchos Estados, ni de que en este momento hay mujeres encarceladas por haber abortado voluntaria o involuntariamente; ni de que afuera de las clínicas en las que se practica la interrupción legal del embarazo haya que soplarse a los grupos de antiabortistas gritando asesina a toda mujer que entra en ellas mientras muestra imágenes de fetos descuartizados, que por cierto tienen mucho más de doce semanas de gestación.

No, eso es para otro día.

Me refiero a cuando realizamos esa osada actividad de caminar por las calles.

Me quedo estupefacta, fría, asombrada, enojada y muy dolida al ver cómo eso del chiflido, del “mamacita”, del “mmmmm”, está tan aceptado en nuestra sociedad. Eso, darlings, se llama acoso y no sólo es un delito; es también una patada en el corazón, una privación súbita de la libertad, un abuso, un acto violento, una chingadera.

Está tan aceptado, que pasa algo muy enredado en las mentes: En primera, nos sentimos culpables por ser acosadas. -Te dije que no pasaras por ahí- -¿Pues cómo te pones esos pantalones?- -Si ya sabes que ahí no debes andar sola- En segunda, da muchísimo miedo defenderse. Entre que te enojas mucho, entre que te llega inevitablemente el pensamiento de que es tu culpa, entre que muchas veces te lo dicen cuando ya van dos pasitos más allá que tú, y entre que está absolutamente aceptado por la sociedad, generalmente una termina haciendo como que no escuchó.

¿Cómo terminar con esto? Yo no lo sé. ¿Cómo explicarle a la gente que nadie es más fuerte que nadie, que nadie tiene derecho sobre el cuerpo de [email protected]? Si lo supiera, ya habríamos terminado con la violencia. No sólo con la violencia contra las mujeres, sino con toda. Ya no habría autos en las líneas peatonales aprovechando que peatonas y peatones son débiles ante una máquina;  ya no habría abusos de poder, ni corrupción, ni trata de personas (que se basa en pensar que uno es más fuerte que otra, apoyado por una sociedad que también lo piensa).

En lo que a alguien se le ocurre una mejor solución, propongo que todas las personas que hemos sentido esa patada en el corazón, contemos nuestras historias de acoso en las calles. Y para esto ya existe una página y hoy se las presumo: http://atrevetedf.org

[email protected] dejo con la presentación que [email protected] mismos hacen de su proyecto y [email protected] invito a [email protected] en twitter: @AtreveteDF

El hecho de que yo guarde silencio te alienta a acosarme, pero resulta que mi voz se ha vuelto un arma, y no lo volverás a hacer jamás.

Por Gabriela Amancaya

Hablando esta mañana con Inti María, líder de Atrévete! Buenos Airesdiscutíamos sobre el abuso sexual que toma lugar en las universidades. Especialmente en las que cuentan con dormitorios, donde los jóvenes, lejos de casa, se vuelven vulnerables o poderosos ante el silencio que rodea al tema del abuso sexual.

Volvimos al tema del acoso en las calles, sabiendo que un factor que alienta a alguien a acosar, y que tiene mucho que ver con las relaciones de poder, es el hecho de que se nos ha enseñado a permanecer calladas y callados ante el acoso. Si sufres acoso es probable que te calles y te sigas, si eres testigo de acoso, también. Ni hablar de la culpa que se nos ha impuesto por vestir, caminar o actuar de ciertas maneras.

Hemos escuchado a varias personas decir que una mujer no se viste de cierta forma si no espera cierto tipo de atención. Estas declaraciones tienen implicaciones fuertes debido a que se ha acostumbrado el culpar a las víctimas del abuso sexual basándose en este tipo de suposiciones. Es un acto cobarde justificar el acoso y el abuso sexual; es muy conveniente decir que alguien “se ganó” una falta de respeto o agresión por su preferencia sexual, forma de vestir, ocupación, género, manera de caminar, de mirar, de hablar…etcétera y etcétera. Digámoslo cómo es: si acosas siempre será tu culpa, si te acosan jamás lo será. No hay justificación.

Qué mejor que un mundo donde todas y todos nos sintiéramos seguras y seguros de levantar la voz en el  momento que nos agredieran. A veces una mirada también basta para defendernos. Pero no siempre es así, existe el miedo de represalias inmediatas y entre otras cosas el pavor a que nadie nos apoye al responder. En el sitio de Atrévete! DF se han compartido algunas historias de quienes tomaron acción al presenciar el acoso y eso es admirable, es importante resaltar que hay mucha gente que no tolera el acoso en las calles y se solidariza, pero hacemos falta más.

Hay historias que duelen, hay historias que jamás quisiéramos revivir en nuestra mente, no se diga en palabras o de manera escrita. Pero como dicen en un video de Hollaback! Alberta, “¿Y si supieran que yo tengo un arma, y que esa arma es mi voz?”, las historias ayudan a crear consciencia.

¿Y si al momento de acosar, una persona supiera que existe la posibilidad que sus acciones fueran expuestas, ya sea en el momento o ante una comunidad global? Quizás lo pensarían dos veces. Y esa es una de las razones principales por las que se creó Atrévete!/Hollaback!.

http://atrevetedf.org
Twitter: @AtreveteDF
Facebook: http://www.facebook.com/atrevetedf

 

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