Hoy contesté por primera vez.

Hoy contesté por primera vez.

Desde que conozco éste movimiento, siempre pienso en responder de alguna manera a cualquier tipo de acoso, especialmente al verbal que es el que más sufro. Pero nunca me había animado, siempre me decía “A la próxima, a la próxima”, y eso nunca llegaba.

Hoy pasó y no me lo esperaba. No estaba preparadas, o quizás sí. Creo que en algún momento, nos saturamos de tantas guarangadas, de tanta impunidad y de tanta objetivización. Y de repente reaccionamos, es un clic que se produce de repente en la mente de cada una.

Fuí al mercado a eso de las tres de la tarde, con un amigo y mi hermano. Ellos, llevando las bolsas iban un poco retrasados. Yo iba adelante queriendo apurarme con las compras de la carne, de modo que seguramente dí la impresión de ir sola. Iba por un pasillo y a los lados están los puestos de carne, quesos, etc.

Escucho a mi derecha, con el típico tono baboso “¡Qué linda cola que tenés, mamá!”. Me frené de golpe, me giré hacia el tipo en cuestión y le dije “¿Qué me dijiste?”. Me sorprendió la fuerza, la decisión y la determinación con la que pregunté eso. Sin miedo, sin dudas, sin nervios.

Él, aturdido, me contesta: “¿Yo? ¡Yo no te dije nada! ¿Quién te crees que sos?” Y yo: “Ah sí, ya me parecía, ya me parecía” Y me reí para seguir mi camino.

Fue lo MÁS liberador que hice en mucho tiempo. Pensé que nunca me iba a animar, que nunca iba a romper con las costumbre de ser tratada de esa forma denigrante y nunca hacer nada al respecto, pero aparentemente el que te tomen desprevenida de un momento para el otro sirvió. Nunca pensé que si el tipo me contestaba de otra forma, estaban mi hermano y amigo por detrás para defenderme, no, siempre tuve presente que estaba sola y que si tenía que ponerme a gritar allí mismo lo iba a hacer con todo gusto.

Les recomiendo a todas, quienes como yo aún no se habían animado, que lo hagan y sepan que es una de las mejores cosas que pueden hacer por USTEDES mismas. El respeto que sienten hacia su persona es incomparable y NADIE se los puede dar, más que ustedes.

Por Flavia