el suficiente coraje

Ahora tengo 44 años, y el suficiente coraje como para mandar al corno a alguien que se desubica, pero recuerdo que cuando era adolescente y estaba por pasar frente a algun hombre y ya sospechaba que me iba a decir alguna barbaridad tenia como estrategia toser, o hacer como que estornudaba, o arrastrar los pies, para no escuchar lo que me decia. Tanto me avergonzaba que no queria escucharlo, aunque fuera solo yo quien escuchara. Horrible. Realmente horrible.

Por Maria.