¡Mitos!

Mito #1. El acoso en las calles es derecho de expresión.

No exactamente. En términos legales el acoso se considera abuso sexual en muchos lugares. Es importante recalcar que la violencia de género no necesariamente implica que el acosador tenga contacto físico con la víctima.
Y también existe legislación contra la discriminación en general. Pero al final de cuentas, todo se reduce a “tratar a los demás como nos gustaría ser [email protected], con respeto. Qué tan difícil puede ser eso?

Mito #2. El acoso en las calles es “algo cultural”.

En pocas palabras, el acoso sucede en todos los países del mundo. Así que no, no es algo cultural. Sin embargo, hay una pregunta más profunda ante esto: Será el acoso es algo de clase o raza? Esta pregunta es delicada porque perpetúa la creencia de que los hombres de clase baja o de cierta raza están más predestinados a ser acosadores, y esto no es cierto. En la experiencia de los otros blogs de Hollaback! quienes cuentan con el mayor numero de registros con imágenes de acosadores, la distribución de raza es proporcionalmente igual a la de cada ciudad. Esto mismo es consistente con otras formas de violencia de género. Esto es porque el acoso va mas allá del color de nuestra piel, nuestros ingresos o colonias. Tiene que ver con una cultura internacional donde el acoso con base de género simplemente se tolera. Así que si, quizás entonces el acoso es algo cultural, pero tristemente es cultura de todos.

Mito #3. Es solamente un halago, piropeo inocente.

No sería acoso si fuera solamente un halago.
Comprendemos que algunos de ustedes hombres decentes quieran un par de consejos para no ofender cuando se acercan a una mujer. Así que se los daremos: si un hombre se acerca a una mujer de manera educada, le hace plática y si es bateado respeta los deseos de la mujer a la que se acercó; entonces eso no es acoso. El acoso en las calles sucede cuando las palabras o acciones son de manera obvia no requeridas y sin consentimiento. Son forzadas. Son denigrantes. Son iniciadas por un sentido de derecho y profunda falta de respeto por [email protected] demás. Los acosadores no buscan halagar o crear relaciones de beneficio mutuo; buscan intimidar y molestar a [email protected] [email protected] Recurren a insultos, hostigamiento, amenazas o actos de violencia cuando se les dice que se vayan o que se detengan.
Si esperas ligar, hay muchas formas de hacerlo sin parecer alguien no confiable. Puedes comentar sobre alguna experiencia compartida como, “Este café está buenísimo”, libros interesantes, “Este todavía no lo he leído, está bueno?”, accesorios lindos, “Ese reloj está padre”, o eventos del día que son cosas que si nos pueden agradar.
Pero para los chicos buena onda: Quizás tu no creaste este mundo donde se acosa en las calles, pero si vives en el. Y el objeto de tu afecto también ha sido socializad@ dentro de él. Así que si alguien responde a tu ligue con dudas o incluso un tono grosero, no te lo tomes personal. Solo discúlpate, aléjate y recuerda que de acuerdo a un estudio creado por Holly Kearl , el 80% de 811 mujeres entrevistadas dijeron que constantemente tienen que mantenerse alertas cuando caminan por las calles. 50% que tienen que cruzar la calle y buscar rutas alternas hasta sus destinos. El 45% que sienten que no pueden ir solas a lugares públicos y el 26% que mienten sobre tener pareja para que los acosadores las dejen en paz. El 19% que ha tenido que cambiar de trabajo solo para evitar la zona donde han sido acosadas.
Así que el rechazo te enoja tanto, no culpes a las mujeres y haz la diferencia, actúa.

Mito #4 Así son los hombres, acéptenlo.

Realmente no. El movimiento de Hollaback fue fundado por tres hombres (y cuatro mujeres), un tercio de la mesa directiva está conformada por hombres y la mitad de los donantes también. Cabe mencionar que, la mayoría de los hombres NO acosan. Pero sucede que los que si lo hacen, lo comunican bastante bien. El respeto, al final de cuentas no es un concepto masculino ni femenino. Es un concepto humano.

Mito #5. No pasa nada mientras el acosador esté guapo (bueno).

No importa cuán guapo estés, escuchar cosas como “Estás bien rica yo si te daba,” ó “Si fuera plomero te destaparía el agujero” ó el típico arrimón’ por parte de extraños siempre va a ser atemorizante. Después de todo, una cara bonita no compensa la falta de respeto y el hostigamiento.

Mito #6. [email protected] secretamente disfrutamos del acoso.

A ver, si lo disfrutáramos no sería acoso o sí?
En los estudios de Holly Kearl se demostró que las mujeres no tenían problema con saludos, halagos y gestos neutrales. Una vez que las cosas se tornaron hacia discusiones de atributos físicos, …estos si fueron vistos como denigrantes si no es que amenazantes. Para quienes experimentan acoso cotidianamente o tienen historial de abuso sexual, el acoso en las calles puede sentirse como algo más fuerte y traumatizante.

Mito #7 Mira lo que lleva puesto! Si te acosan es porque te lo has ganado.

Debido a que el acoso en las calles sucede en todo el mundo- desde los países que tienen códigos de vestir estrictos, hasta en los que hace demasiado frío para usar ropa reveladora- realmente no se puede culpar el acoso a lo que una persona … trae puesto. Los estudios de Holly Kearl y las miles de historias compartidas en Hollaback demuestran que no importa si traes puesta una chamarra gorda o una burqa, el acoso igualmente sucede. Esto es porque el acoso no tiene que ver con sexo, tiene que ver con las relaciones de poder. [email protected] creemos que te debes de sentir segur@, incluso sexy al transitar las calles y que el acoso jamás, jamás será tu culpa.

Mito #8. El acoso en las calles solo les sucede a [email protected] jovenes y [email protected]

Como lo mencionamos anteriormente, el acoso no tiene que ver solo con el sexo, sino con las relaciones de poder. Si el acoso en las calles se tratara de conseguir citas, sería como lo describe el autor Marty Langlan “una estrategia espectac …ularmente ineficiente”. En cambio, el acoso en las calles intenta poner a las personas “en su lugar”. Aveces es sexual, aveces tiene que ver con la raza, aveces es homofóbico, y aveces es todo lo anterior. Si te han acosado, comparte tu historia.
El acoso en las calles le sucede a todo tipo de personas. TODO TIPO. Quizás no siempre tenga una conotación sexual- aunque este movimiento fue inspirado por ese tipo de acciones y comentarios-pero le puede pasar a cualquier persona, a cualquier hora y en cualquier lugar.

Mito #9. Cualquiera que se queje del acoso en las calles es una odia hombres/ quema brassieres/ psicofeminazi/ que odia la libertad de expresión/que necesita un hombre/falta de sexo/fea. (Si, lo dijimos…y muchos lo piensan)

La gente que sufre de acoso viene de todas naciones, razas, religiones, posiciones políticas, estatus de relación, niveles académicos, tamaños, orientaciones sexuales, identidades de género, tamaños, capacidades, niveles socioeconómicos…e …tcétera y etcétera. 

Para ser [email protected] una de las cosas que muchas personas tienen en común es el hecho de que les desagrada el acoso en las calles en cualquiera de sus múltiples y horribles formas. La mayoría queremos ver una sociedad global mas segura y equitativa, queremos vivir nuestras vidas sin sucumbir al miedo. No quieres eso tu también?

Mito #10. Mientras no sea violento, no hace daño.

El abuso sexual existe dentro de un margen que va desde el abuso verbal hasta la violación. Nadie dentro de Atrévete/Hollaback sugiere (ni sugerirá) que el acoso verbal con connotación sexual y la violación son términos intercambiables. Sin … embargo, los incidentes no violentos de acoso en las calles pueden causar daños mentales y emocionales considerables. Para quienes han sido víctimas de hostigamiento, violación u otras formas de violencia sexual y explotación, hasta un comentario aparentemente “inofensivo” puede desencadenar desde recuerdos traumáticos hasta ataques de pánico. Dependiendo de la persona, la recuperación de estos episodios puede tomar horas o incluso días. Existen acciones y comentarios que no dejan cicatrices físicas pero pueden afectar a quienes los reciben de muchas otras maneras.

Incluso quienes no han sufrido violencia sexual en el pasado pueden percibir el acoso sexual verbal como algo traumatizante. Muchas mujeres y hombres quienes tienen que lidiar con este tipo de comentarios diaria o semanalmente pueden encontrarse con que estas emociones se acumulan con el tiempo. El hecho de que ciertos comentarios no les provoquen recuerdos traumáticos no significa que internalizar su frustración sea un hábito saludable.